La Casa de la Gastronomía Peruana cuenta con 10 unidades expositivas y 3 unidades complementarias, las cuales se desarrollan en 13 ambientes existentes en la edificación. En la escenificación se ha empleado maquetas y recreaciones a escala natural, paneles informativos, réplicas gastronómicas y de enseres, entre otros. Se concibe como un espacio orientado a un recorrido por la historia gastronómica de nuestro país, desde la época prehispánica, colonial, republicana y contemporánea, mostrando todas las influencias que ha tenido nuestra gastronomía a lo largo del tiempo, relacionándolo con la biodiversidad y la variedad de la cultura culinaria que ofrecen nuestras regiones. En la Sala Permanente de la Casa de la Gastronomía el público podrá conocer la importancia de la alimentación en las culturas precolombinas, cómo esta se manifestaba en ceramios diversos, así como reproducciones de cultivos nativos y emblemáticos como la papa y el ají amarillo. Además, se incluye un mapa de recursos naturales oriundos del Perú y una hoja de balance de alimentos cultivados en el Incanato, mostrando la composición nutricional expresada en vitaminas, minerales, proteínas y calorías de los diversos cultivos utilizados en la preparación de alimentos. Dos televisores grandes muestran videos sobre nuestra riqueza gastronómica mediante reportajes, entrevistas a chefs exponentes de la culinaria nacional actual e informes especiales difundidos en programas nacionales e internacionales. Asimismo, un mapa gastronómico brinda información sobre la oferta culinaria, según la zona a visitar. La Costa está dividida en Norte, Sur y Lima, en donde se da cuenta de los potajes típicos. Lo mismo ocurre con la Sierra y la Selva. En la medida que el visitante continúa con el recorrido se encontrará con representaciones de los primeros difusores de la cocina y la repostería nacional que pregonaban sus viandas y dulces por las calles. La fresquera o vendedora de refrescos, la “champucera” o vendedora del postre conocido como champú, el bizcochero, el humitero, la tamalera, el “raspadillero”, por citar algunos de los precursores de la corriente gastronómica. Un espacio dedicado a los insumos de los platos más difundidos de las tres regiones del país forma también parte de la Sala Permanente de la Casa de la Gastronomía. El limón sutil, el ají limo, la cebolla roja, el camote, la papa, las carnes de res, pato, pescados diversos, cecina, arroz, choclo, plátano, calabaza, caña de azúcar, entre otros, dan cuenta de la inmensa gama de productos que son la esencia de los platos elaborados por diestras manos de cocineros y cocineras herederos de 500 años de fusión. Ambientes dedicados a explicar el origen del pisco y la chicha, así como la llegada de la cerveza y el vino al país, con una muestra de envases, vasos y copas en los que se sirven, constituyen otro atractivo de esta sala. Reproducciones de cómo fueron las fondas y pulperías de antaño, así como las panaderías y los diversos panes, rosquillas, bizcochos, turrones, tantawawas, entre otras delicias, se pueden apreciar en otra sección de la Sala Permanente. Asimismo, se ha colocado una fuente de agua de bronce similar a la que existe en la Plaza Mayor, la cual está rodeada de personajes hechos de bronce y tamaño natural que representan tradicionales personajes como la anticuchera, la picaronera y el tamalero. Para finalizar el recorrido, un cuadro donde se representa la última cena de Cristo y sus apóstoles, tiene la particularidad de mostrar alimentos nativos del Perú como el cuy, la chicha, el pan andino, entre otros, en lugar de los alimentos que reseña la Biblia. Adicionalmente, la Casa de la Gastronomía considera una tienda, una librería con todas las publicaciones referidas a la gastronomía peruana, patio principal, sala de audiovisuales y la Sala del Pisco Peruano, donde se desarrollará la exposición de la transcendencia y recorrido de dicha bebida.

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